Yace aquí la evolución de quien he sido a quien soy.
El reflejo de quien fui, la proyección de quien creo ser.

4.25.2013

Con las manos hacia el cielo

Usted me destruyó
y ahora yo estoy sola,
sola con mis virtudes,
sin poder dárselas a nadie
porque me muero del miedo.

Y desde que usted me destruyó
me asusta tomar riesgos,
me asusta abrir la puerta.
Yo ya no soy la misma,
desde que usted me destruyó.

Usted me rasgó la pureza
y ahora no soy más que un alma apagada,
el reloj sigue corriendo pero yo sigo estancada,
y es que los fantasmas no se mueren
y el pasado es solo subjetivo, pero los recuerdos no se borran,
mucho menos los malos.
Me veo al espejo, y trato de esconderme de mí misma.

Porque cuando estaba convencida de que me habían robado el brillo de los ojos,
aparece entre la gente una figura de ojos sublimes
que poco a poco me comienza a levantar,
pero yo tengo demasiado miedo para poderle entregar
los restos de este cuerpo desgastado, 
con un alma y un corazón desconectados.

Y a veces no sé si es parte de mis complejos,
los que aparecieron cuando usted me destruyó,
pero a veces veo su reflejo en mi nueva inspiración,
y me tiembla el seso, me tiembla hasta el corazón que creía muerto,
y me tiro de rodillas y le imploro al cielo que no me vuelvan a destrozar.

3.30.2013

Si la tercera guerra mundial comenzara mañana, 
solo quiero que sepás que cada vez que te vi a los ojos, me perdí por un rato.

3.21.2013

Serendipias

"Mientras exista este sol y este cielo tan despejado, y pueda yo verlo -pensé-, no podré estar triste." -Ana Frank

Me encantan esos días en que me levanto y el amanecer es color rosa y me enamora,
me encantan esos días en que levanto la mirada y el cielo es azul y me parece hermoso,
también los días en que abro los ojos y el cielo es gris y está empapado,
y sigue siendo un regalo del Universo poder admirarlo.

Sentir el frío o el calor, porque los puedo sentir, porque estoy siendo, porque estoy.
Me encanta que me roben besos y 
también sentir las lágrimas rodándome por la mejilla cuando ya no hay más,
el dolor de panza cuando reimos demasiado,
amanecer entre los brazos de alguien,
me encanta vivir.


3.13.2013

Dorado esmeralda

Podría describirle detalladamente la primera vez que nos vimos a los ojos,
recuerdo el lugar, el momento, la situación, las palabras y la sonrisa que me regaló.
Un par de años luego, el primer beso, y sí, recuerdo perfectamente eso también,
pero no, él no lo sabe, y dudo que lo llegue a saber, o a imaginar, o incluso a desear hacerlo.

Aún así sé que me quiere, sé que me extraña a veces también.
Pero somos como dos paredes, como dos recintos amueblados que temen la llegada de nuevos habitantes por su pequeña obsesión compulsiva a tener todo en orden y sin romperse.
A veces no me importa ¿saben? Volver a partirme en pedazos,
tener que volverme a construir el alma.

A veces pienso que tal vez vos valés la pena,
pero después recapacito y recuerdo que nadie vale la pena, ni yo.
Me voy, me voy lejos, muy lejos, y no puedo permitirme atar a nadie,
mucho menos a mí misma, aunque tal vez sea un poco tarde ya...

2.08.2013

Algo inusual

07 de febrero del 2013.

Que estúpido sería encontrar más inspiración en el dolor que en la dicha.
Yo ya no estoy triste, quiero sonreír, y sonrío porque quiero.
Quiero escribir, y por eso solo voy a escribir lo que pienso.

Sería mentira si le digo que "hacía mucho tiempo que no sentía esto", pero sí le puedo afirmar que es la primera vez que lo veo de esta manera. Yo le quiero, y le quiero mucho, no le amo, y prometo no hacerlo, pero así estamos bien. También le extraño, le extraño a como extraño que el viento helado me roce la espalda y me erice la piel para que usted me ofrezca su campo, no quería que yo tuviera frío, y sentí como se me derretían las pestañas y como podía tirarme entre sus brazos en ese momento.
Me disculpo por extrañarle así, tan impaciente, pero es que mis días se me hicieron suyos, y su boca se hizo mía, hasta la música se nos mezcló y nos mezclamos también.
No se asuste, tal vez las palabras lindas solo hacen que suene como más de lo que es, no me malentienda, yo solo estoy feliz, pero es su culpa. Sí, estoy feliz por su culpa, ahora tiene derecho a sonreír usted también, por devolverme la esencia que se me estaba acabando.
Y estoy feliz por mi culpa también, porque aprendí a hacerme feliz yo misma primero, por eso le pude dejar entrar, porque mi risa no depende de usted, pero usted simplemente la mejora.

1.14.2013